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Nombre: Vanyar
Ubicación: Quilpué, Viña o donde me quede dormido, Chile

Dicen que la luz vino a mis ojos en Punta Arenas durante un lejano día de marzo de 1973. Las vueltas de la vida me depositaron en Quilpué, desde donde no me he movido mucho. Estoy desenterrando y redescubriendo mi interés bloggero para hablar... no sé de qué todavía, pero por algo he de partir.

martes, abril 25, 2006

Fahrenheit


Cada año miro con una enorme envidia el mundillo cultural que se desarrolla al otro lado de la cordillera. Cultura de verdad, con polémicas literarias, preclaros pensadores, escritores inteligentes, operadores culturales que saben de lo que hablan, y verdaderas Ferias del Libro que dejan a las nuestras como simples compraventas de vereda en la feria de las Pulgas de Valparaíso.
Se dan el lujo de realizar en su gigantesca y gratificante Feria del Libro de Buenos Aires (32 años de verdadero aporte cultural literario) un encuentro virtual entre RAY BRADBURY, desde su hogar en Los Angeles (California), con el público asistente, a través de la magia de la videoconferencia (¿se les habrá ocurrido alguna vez a nuestras lumbreras que esa es la mejor manera de tener a lo más granado de la literatura mundial presente en los foros nacionales con mínimos costos y apenas un poco de esfuerzo mancomunado con las editoriales?), entablando esos diálogos sin exclusiones entre el típico ché boanerense sin inhibiciones, y un intelectual de peso.
¿Y qué nos dice a la distancia el autor de "Crónicas Marcianas"?: una frase para el bronce, parafraseando esa otra gran obra suya titulada "Fahrenheit 451": "Sin educación, los libros se queman solos" . Si, ya sé, la frase puede parecer lógica y sin un atisbo de novedad, pero pensemos cuántas veces se les ha dicho en la cara a los lectores, a los niños, a los padres que se conforman con dejar a sus hijos botados delante de la TV sin tener la más mínima idea de lo que aparece en pantalla. Aquí cae otra frase-hecha-de-perogrullo de parte de Bradbury: "las nuevas tecnologías bombardean a la sociedad con información, pero de cara a la formación de las personas nada es sustitutivo de la lectura".
Nos hemos acostumbrado tanto, al hablar entre nuestros iguales, a conversar de ciertos temas, que nos olvidamos que la gran mayoría de las personas no los escucha nunca, que nadie se ha plantado frente a ellos a decirles lo obvio, a sugerirles observar (no vale sólo mirar) en cierta dirección. Nadie les ha sacado uno de los tantos libros que juntan polvo en cajones o bodegas de sus hogares para enseñarles a leerlo, a disfrutarlo, a soñarlo, a vivirlo. Y como nadie se los dice, los libros "se queman solos", sin necesidad de bomberos bradburianos que coharten el derecho a la lectura.
No tenemos educación literaria adecuada y eso queda de manifiesto en nuestras pobres muestras culturales, con mesas redondas que poco aportan a la verdadera discusión, y ferias del libro que son simples mercados de oferta y demanda de best sellers.
Vuelvo al principio: no puedo evitar la envidia a nuestros vecinos argentinos. Triste pero cierto.

jueves, abril 06, 2006

¿Traición de la tradición?



Surfeando en la internet me encontré con una noticia que para algunos es curiosa, pero para el ser religioso es impactante: Judas no traicionó a Jesús
Todo nace de unos manuscritos escritos en copto, descubiertos en Egipto en la década de 1970 y que por alguna extraña razón terminaron en manos de una reconocida fundación suiza. Años de investigación finalizaron reconociendo la autenticidad de los escritos, en los que se alude que Judas Iscariote no traicionó a Cristo, sino que siguió su voluntad.
¿Nos quedaremos sin el mayor traidor de la historia? ¿tendremos que olvidarnos de nuestras aventuras infantiles, en las que cargábamos un muñeco de trapo tamaño natural mientras pedíamos "una moneita p'al Judas", y que finalizaban con un símbolo envuelto en llamas, mientras nosotros, inocentes infantes, nos regocijábamos en medio de una mezcla de confusa satisfacción de venganza contra el traidor y la avidez por recoger las ennegrecidas monedas que caían desde el interior del bulto llameante, monedas que representaban el pago maldito de los altos sacerdotes al delator?
Quizás el "beso de judas" deberá cambiarse por otra frase que suene igual de cliché. Quizás estamos siendo testigos del fin de lo que ha sido el mayor asesinato de imagen de la historia mundial. Quizás...

Para complementar, aquí les dejo un par de enlaces de interés:

Radio Cooperativa

http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1897

Nos leemos en Semana Santa