Cuando el respeto no existe, apenas nos queda orgullo
Haciéndome eco de las palabras de Sole, no puedo menos que unirme al reclamo por el despido sorpresivo e injustificado de nuestro amigo y colega profesional Alejandro "Jano" Ruz desde Radio Cooperativa, quien por largos años se sacó la cresta trabajando para este medio supuestamente prestigioso, para terminar recibiendo este indigno y miserable "pago" por su dedicación y profesionalismo.
Fuerza Jano
Nueve años al servicio de un medio de comunicación con tradición y prestigio no fueron suficientes para asegurar la fuente laboral. Radio Cooperativa explica la medida como una decisión editorial.
Entonces emergen las dudas, cómo es posible que una empresa comunicacional de tal envergadura disponga para la Quinta Región el tener durante nueve años a un periodista del mejor nivel, trabajando sin sueldo base, sin contrato, remunerando sus servicios por volumen de despachos radiales generados.
Se trata de un sistema laboral perverso que por casi una década mantuvo a un trabajador laborando siete días a la semana, ofreciendo objetables arreglos para optar a días de descanso o seudo vacaciones. Un escuálido vínculo laboral de honorarios, sin previsión ni salud.Esta misiva es una expresión de repudio, indignación y perplejidad ante la medida adoptada por Radio Cooperativa, que con setenta años de existencia mantiene políticas laborales míseras de sueldos bajos y condiciones de trabajo de fantasía.Una situación que en la Quinta Región asoma ribetes vergonzosos ya que desata la fórmula de una empresa que descansa en el patrimonio de todos los chilenos promoviendo que uno de sus reporteros opere en dependencias del Congreso Nacional ahorrando con ello arriendo de oficina, secretaria, teléfono, fax y otros.
No obstante lo anterior, Radio Cooperativa, así como lo proclama su slogan fue “más allá” y definió el despido de Alejandro Ruz.
Sus desvelos, vigilias, entrevistas y golpes periodísticos de nueve años han sido borrados del mapa radial de Cooperativa.
No habrá indemnización ni finiquito, no habrá despedida de compañeros. Fue un último día de trabajo, levantando la grabadora, captando una cuña, despachando la nota.
Al menos quedó dignidad en el periodista expulsado.
Dirigida al Ministro del Trabajo y Previsión Social, Valparaíso, 17 de marzo de 2006.
Firmada por 51 periodistas y camarógrafos.
Fuerza Jano
DECLARACION
Cuarto poder del Estado, constructores de imagen, asesores de contenido, reporteros, investigadores. Muchas han sido las acepciones para el ejercicio del periodismo. Pero pocas han sido las consideraciones hacia los profesionales que existen tras cada periodista.Esta semana asistimos a otro atropello laboral. Al de un periodista, un reportero sin oficina, sin teléfono fijo, sin contrato, que no obstante todas las dificultades impuestas, desempeñaba su labor en forma muy destacada.Nueve años al servicio de un medio de comunicación con tradición y prestigio no fueron suficientes para asegurar la fuente laboral. Radio Cooperativa explica la medida como una decisión editorial.
Entonces emergen las dudas, cómo es posible que una empresa comunicacional de tal envergadura disponga para la Quinta Región el tener durante nueve años a un periodista del mejor nivel, trabajando sin sueldo base, sin contrato, remunerando sus servicios por volumen de despachos radiales generados.
Se trata de un sistema laboral perverso que por casi una década mantuvo a un trabajador laborando siete días a la semana, ofreciendo objetables arreglos para optar a días de descanso o seudo vacaciones. Un escuálido vínculo laboral de honorarios, sin previsión ni salud.Esta misiva es una expresión de repudio, indignación y perplejidad ante la medida adoptada por Radio Cooperativa, que con setenta años de existencia mantiene políticas laborales míseras de sueldos bajos y condiciones de trabajo de fantasía.Una situación que en la Quinta Región asoma ribetes vergonzosos ya que desata la fórmula de una empresa que descansa en el patrimonio de todos los chilenos promoviendo que uno de sus reporteros opere en dependencias del Congreso Nacional ahorrando con ello arriendo de oficina, secretaria, teléfono, fax y otros.
No obstante lo anterior, Radio Cooperativa, así como lo proclama su slogan fue “más allá” y definió el despido de Alejandro Ruz.
Sus desvelos, vigilias, entrevistas y golpes periodísticos de nueve años han sido borrados del mapa radial de Cooperativa.
No habrá indemnización ni finiquito, no habrá despedida de compañeros. Fue un último día de trabajo, levantando la grabadora, captando una cuña, despachando la nota.
Al menos quedó dignidad en el periodista expulsado.
Dirigida al Ministro del Trabajo y Previsión Social, Valparaíso, 17 de marzo de 2006.
Firmada por 51 periodistas y camarógrafos.


2 Comments:
Y pensar que la radio se llama Cooperativa, palabra ligada al verbo cooperar, es decir, esta empresa coopera con la cesantía, con lo indigno, con lo inhumano, con el no respeto...
"Cooperativa va más allá" (lema publicitario)... claro, va más allá de lo decente
boicoteen a esta radio y no la escuchen
palabra de periodista
Claudio
Esla ley de la selva y del "si te he visto no me acuerdo". Creo que a varios de nosotros ya nos ha sucedido y, triste pero casi seguro, nos seguirá pasando.
Palabra de otro periodista
Publicar un comentario
<< Home