Ángeles caídos

Es difícil determinar el momento en que se pierde el rumbo en un camino. Las puertas del paraíso parecen alejarse, y cuando cree reencontrar el rumbo, sólo se ven gruesos portones de frío hierro y antinatural dimensión creando una barrera sicológica más difícil de atravesar mientras mayor sea el desconcierto de la brújula interna. La alas se empequeñecen, rodeadas de una lluvia de hojas de seda, hasta que se pierde el rumbo... a veces el destino es triste: sólo como un caparazón casi vacío, sin alma, deseos y esperanzas, el cuerpo llega a una playa solitaria, cual ballena moribunda, para acabar en el final de los tiempos.


5 Comments:
Bonito, pero triste o pesimista.... En la vida, creo, hay que ser medios anfibios.... Bienvenido (de vuelta) al planeta blog... tqm.
En reality escribí en torno a esta foto que tomé el año pasado en Punta Arenas, y la que siempre me ha provocado un indefinible sentimiento, especial creo.
Gracias por tus palabras
Tan especial él, ja ja ja.
Harto pesimistas las palabras, pero te entiendo después de ver la foto:
"El Gran Espíritu vagó y vagó por los mares, reuniendo el arrepentimiento del mundo, hasta que al final varó en las arenas del olvido, roído por las desgracias humanas que encerraba. Cuando los hombres finalmente le encontraron, sólo vieron un cascarón inerte... El Gran Espíritu había cumplido con si misión..."
Xau
Tai-Chan
PD: ¿Cuándo me vas a enviar las películas?
muy buena la foto, muy bueno el nido de palabras que le pusiste. Bien Mario, siempre es terapia escribir. Bien -también- que lo hagas bien.
Tu amigo,
Gracias amigos por sus palabras... como bien dices Abel, siempre es bueno dar rienda suelta a las bajas pas... ejem, eso es de otro lado :-)... siempre es bueno dar rienda suelta a la divagación.
Oye Tai, te voy a cobrar derechos de autor.
Por las películas, pregúntale a tu señor pololo porque ya las tiene en su poder (contesta el celular alguna vez mujer para no andar chateando por mi blog)
Nos leemos
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